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Prensa Curicó

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Luis Villaseca, conductor de micro, sobre paso Lautaro Villota: “Gracias a este avance nos ahorramos hasta siete minutos por recorrido”.


Se terminaron las largas esperas en el cruce ferroviario. Vecinos también destacan esta obra.

CURICÓ. Ha sido calificado como uno de los más importantes proyectos viales de los últimos años en la ciudad y uno de los más esperados por la comunidad y conductores, tanto particulares como de locomoción colectiva.

El par vial Lautaro-Villota lleva algunos meses de funcionamiento y ha significado un cambio de vida para los vecinos de los sectores comprendidos y un punto muy positivo desde el prisma del desarrollo urbano de Curicó.

Este paso inferior a la vía férrea, impulsado en la gestión del alcalde Javier Muñoz y con recursos del Gobierno a través de Serviu ($ 12 mil millones), considera cuatro pistas de circulación, veredas peatonales y ciclovías y ha permitido descongestionar el tránsito desde y hacia el sector surponiente de Curicó.

APORTE Y APOYO

En los últimos años Curicó ciudad ha experimentado una serie de avances a nivel urbano y el crecimiento a nivel vial es una de las principales manifestaciones de la modernidad que se ha materializado en esta unidad territorial.

Ésta es una parte de los planes que en este plano esperan ser realidad, como por ejemplo la futura intervención a la avenida Alessandri, que también pretende ser uno de los proyectos más avanzados en la historia de Curicó.

Sergio Celis, encargado de Secpla de la Municipalidad, sobre el rol de esta última en el paso Lautaro-Villota, señala que fue crucial. “Como todo proyecto que tiene una incidencia comunal, el Municipio se hizo parte de esta iniciativa y en este caso específico, en conjunto con el Serviu, estuvo asumiendo permanentemente las dificultades que se presentaron en el proceso de ejecución  de obras, como por ejemplo la conectividad que se vio interrumpida entre el sector oriente y norponiente de Curicó, que fue abordado por la Municipalidad para dar facilidad de otras vías y de otros mecanismos para que la comunidad pudiera trasladarse de un sector a otro”, afirmó.

“Fue una participación activa y permanente del alcalde y del Municipio en general, respecto al avance de esta iniciativa que ha resuelto un tema muy importante de conectividad”, añadió Celis sosteniendo además que el adelanto ofrece accesibilidad hacia diferentes sectores de la ciudad.

MUCHO MÁS RÁPIDO

Luis Villaseca lleva casi 25 años de su vida dedicados a conducir locomoción colectiva.

Por estos días recorre la ciudad en su micro Intercomunal, empresa a la que ingresó hace 8 meses.

Su recorrido comprende Vaticano, Trapiche, Circunvalación y Rauquén, circuito que dice ahora puede recorrer más veces al día gracias al nuevo paso.

“Es mucho más rápido, uno saca la cuenta… Gracias a este avance nos ahorramos hasta siete minutos por recorrido de diferencia respecto de antes. Por ejemplo cuando estaban las barreras de la línea, una hora… hora y media. Ahora mismo, temprano, Doctor Osorio, casi una hora pegado con las barreras abajo”, dice Luis.

El conductor agrega que la obra vial ha impedido que se generen tacos, un gran avance en una ciudad con mucha congestión en las horas peak.

MÁS UNIDOS

En medio de decenas de galones de gas naranjos, Unésimo Abarca pasa el día, en un galpón donde no se siente tanto el calor.

Este curicano que tiene su casa y negocio como una misma cosa, lleva 45 años viviendo en el mismo lugar, lo que le permite ser un verdadero privilegiado en cuanto al haber sido testigo del antes y después del sector una vez que el par vial entró en funcionamiento.

“Beneficioso ha sido porque tiene dos vías… antes había una sola, es decir, era una calle; ahora están separadas. Estamos más unidos y además ahora no hay el problema de pasar por la línea… cuando venía el tren había que parar. Ahora pasan los vehículos nomás”, argumenta con convicción.

Unésimo destaca también la cantidad y frecuencia de locomoción que hay hacia el centro, lo que los mantiene unidos con la ciudad.

SEGURIDAD

Desde 1951 que Juan González vive en el sector.

Al matrimonio entre Elena Villarroel y Juan González lo sorprendimos cuando esquivaban el sol de la tarde en su antejardín.

Desde el año 1951 que viven en esta casa, transformándose también en testigos del progreso y del paso del tiempo.

Gracias al adelanto Elena dice que “tenemos buena iluminación. Ahora nos están poniendo una cámara, lo que nos ayuda en seguridad también. No nos podemos quejar… Yo viajo poco por el paso, porque voy poco al centro. Pero cuando voy, lo hago por este excelente paso”.

Añaden que en el largo período de construcción, aunque debieron tener paciencia con las máquinas que trabajaban todo el día, debiendo sortear el barro por ejemplo, valió la pena el esfuerzo.

En esencia, el paso Villota-Lautaro en uno de los avances que confirman el progreso y crecimiento de Curicó, y que marcan una nueva senda de desarrollo para los próximos años.

 

 

 

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